Esto me pasa por creer en los Reyes Magos
El seis de enero de 2007, día de los Reyes Magos, me levanté tarde, un poco triste, porque los reyes casi nunca se acuerdan de mí y me dispuse a hacerme un café, en el microondas, ya sabéis, caliento la leche desnatada (por lo de los kilos de más) y añado una cucharadita de café soluble instantáneo.
Todo bien hasta que al destapar el café y mirar dentro de la tapadera, lo vi, era El, el Rey Baltasar con su corona y su manto, (el negrito, mi favorito de pequeña) y unos ojazos enormes que me miraban divertido. No lo podía creer, y empecé restregarme los ojos, incrédula y pensando que soñaba aún, pero era cierto estaba ahí dibujado granito a granito del polvillo de café, adherido a la tapa.
Llamé a todos, a mi marido, a mi hija, para que lo vieran, y se quedaron perplejos.
Entonces se me ocurrió hacerle una foto, y me llevé la tapadera al porche, porque había buena iluminación y la fotografié, luego la digitalicé en el ordenador, y la tengo guardada como recuerdo.
Es cierto que a veces las manchas, las nubes y otras formas se nos pueden imaginar figuras reconocibles por casualidad, pero esta vez, eran dos casualidades, porque además era el día de los reyes y eso me hizo sentir que no era normal aquello, la verdad es que era gracioso y sentí que alguien que ya no está y que me quiere tenía un detalle conmigo,… pensé en mi padre, que nunca se olvidó de darnos nuestros regalos en esa fecha tan bonita, y me sentí muy feliz.
Pero una vez en el ordenador la fotografía de Baltasar, la empezamos a mirar, la ampliamos
Y nuestra sorpresa fue mayúscula, porque empezamos a ver muchas cosas, perritos, soldaditos a caballo, como una pila de juguetes, y ya se podría decir que son tres casualidades y ya son muchas, Bueno, esto me pasa por creer en los Reyes Magos, no todo el mundo cree en ellos, por eso no a todo el mundo le pasan cosas así.
Esta canción se la dedico a mi padre.
Texto y fotografía:
Maru de Marbella