martes, 5 de enero de 2010

Aarón salvado de las aguas

Si…, ya sé que fue Moisés y no Aarón, el que fue salvado de las aguas, pero hace unos días, un familiar mío que viajaba a Madrid en coche, en concreto una prima mía, con su marido y su pequeño bebé llamado Aarón, tuvieron un accidente debido a la fuerte lluvia que caía; un desnivel del asfalto y el agua, hicieron que el vehículo patinara y diera cuatro vueltas de campana, quedando el coche boca abajo y con las ruedas hacia arriba, la suerte…, que no les pasara nada a ninguno de los tres, pues el coche ha quedado siniestro total, mi prima con heridas en la cara y cabeza a causa de los cristales y su marido lo mismo, pero Aarón ni un rasguño, y lo cuento, porque me llamó mi prima para darme las gracias por el portabebés que le regalé, ( hace ya tres años) ya que por lo visto es lo que le ha salvado la vida al pequeño, me comentó que el niño quedó cabeza abajo, pero completamente sujeto con los cinturones de la sillita y que no se desenganchó del asiento).
Recuerdo la tarde que salí con mi hija de compras a buscar un regalo para el recién nacido, y se me metió en la cabeza comprar la trona para el coche, ¡estaba obsesionada!, como una fijación y recorrí varias tiendas hasta que encontré una que me gustó, sobre todo porque se iba agrandando conforme el niño fuera creciendo y servía para el bebe con meses, hasta cuatro o cinco años creo recordar, pero sobre todo porque estaba homologada. ¡Menuda tarde le di a mi hija!, y ahora que lo pienso me estremezco, y creo que algo o alguien me empujó a hacer ese regalo quizás nuestra abuela de mi prima y mía, ¿quién sabe?, mi hija está sobrecogida…
En fin, que Aarón mientras llegaban las ayudas se puso como una sopa de agua, y me cuentan que ni lloró, pero yo tengo un nudo en la garganta.
Aprovecho para dar un consejo a todos los que tienen que viajar estos días, que tengan el máximo cuidado.