lunes, 1 de enero de 2007

Grabado calcografico


Esta obra está inspirada en el recuerdo que tengo de un verano que pasé en el palo Málaga, cuando tenía apenas diez años, en una casa de campo con unos amigos de mis padres; fue mi primer contacto con la naturaleza y el mundo de la agricultura. Recuerdo, sobre todo, las alambradas de los campos, los insectos, revoloteando, al caer la tarde, alrededor de la luz de una bombilla que iluminaba el porche, debajo de una parra cargada de uvas que colgaban sobre nosotros.
Un día fui a coger moras con otra niña que vivía por allí, Mª Victoria y llegué toda teñida de morado. Otro día descubrí que, asombrosamente, las zanahorias crecen bajo tierra, al arrancar una planta y encontrarme con una.
También recuerdo el día que cortamos las uvas pequeñas de las viñas para jugar a las tiendas, con el consiguiente disgusto de los agricultores que nos descubrieron. ¡El destrozo fue muy sonado!.
Y cómo olvidar el tren que pasaba por allí y nos llevaba al mercado, a la feria y al cine de Málaga.En fin, este es el resultado de aquellos días tan maravillosos que pasé, en un entorno diferente, que llenaron de sorpresas mi pequeño mundo.
Fotograbado en plancha de zinc